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Departamento de Seguridad Nacional enfrenta posible cierre parcial

El DHS se prepara para un cierre parcial por falta de financiamiento en el Congreso de EE.UU., afectando operaciones clave en migración.

Falta de acuerdo en el Congreso de EE.UU. genera incertidumbre en operación del DHS.
Foto: Especial

Washington, D.C. - El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) se encamina hacia un cierre parcial a las medianoche del sábado, debido a la incapacidad del Congreso de Estados Unidos para llegar a un acuerdo de financiamiento antes del receso legislativo. La continua falta de consenso entre la Casa Blanca y los senadores demócratas mantiene la situación en suspenso.

El DHS, responsable de la migración y la seguridad fronteriza, enfrenta graves repercusiones si no se aprueba el financiamiento. Miles de empleados federales no recibirán salario temporalmente, pero algunos continuarán trabajando debido a que sus funciones se consideran esenciales. Agencias como la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) y FEMA se verán afectadas, aunque las operaciones de ICE y CBP no tendrán interrupciones significativas.

La controversia se centra en la aplicación de la ley migratoria. Demócratas han demandado reformas que incluyen identificaciones visibles para agentes y requerir órdenes judiciales para ingresar a propiedades. Chuck Schumer, líder de la minoría demócrata en el Senado, considera que la propuesta actual de la Casa Blanca no aborda adecuadamente las demandas necesarias para continuar con el financiamiento del DHS.

Este conflicto político ha llevado a fracasos en el Senado, donde un intento de los republicanos por financiar al DHS no logró los votos necesarios. Además, una propuesta provisional para extender el financiamiento durante dos semanas también fue bloqueada por los demócratas, quienes insisten en la necesidad de reformas. La posibilidad de que el cierre se extienda más allá del 23 de febrero se mantiene, aunque podría reactivarse el diálogo si se alcanza un consenso.

El cierre parcial podría afectar los operativos migratorios de ICE en EE.UU., así como la dinámica de control en los cruces fronterizos con México. Este impasse político mantiene en alerta a millones de migrantes y a comunidades en la frontera, quienes siguen muy pendientes de las negociaciones en Washington.

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