Cuauhtémoc, Ciudad de México. - Diana Sánchez Barrios, lideresa de comerciantes y recientemente electa diputada, ha comenzado a ganar terreno como candidata potencial para las elecciones de 2027. Su entrada a la política se reforzó tras un atentado sufrido en octubre de 2024.
A pesar de que su partido se presenta como la Asociación Parlamentaria Mujeres por El Comercio Feminista e Incluyente, Sánchez Barrios ha votado consistentemente a favor de la administración de Clara Brugada, consolidándose como parte de la "bancada de la transformación". Sin embargo, su ascenso no ha sido bien recibido por todos, pues algunos críticos la asocian con la financiación de campañas mediáticas en contra de la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega.
Dentro de Morena, la percepción sobre Sánchez Barrios es diversa. Algunos miembros del partido han expresado su descontento con su creciente protagonismo, argumentando que su presencia puede polarizar aún más a la militancia morenista en la demarcación. Este conflicto interno se acentúa mientras los Monreal se alejan lentamente de la estructura de poder, permitiendo a nuevas figuras como la misma Sánchez Barrios buscar mayor relevancia política.
La alcaldesa Rojo de la Vega ha registrado un aumento en su popularidad, lo que complica aún más la situación para Sánchez Barrios y otros morenistas en la Cuauhtémoc. Sin la influencia de figuras como Néstor Núñez y Temístocles Villanueva, el partido se enfrenta a una reconfiguración en la que su estrategia hacia las elecciones de 2027 debe ajustarse para avanzar en medio de un panorama electoral competitivo.
Con el futuro de la Cuauhtémoc en juego, el rol de Diana Sánchez Barrios será crucial para definir la dirección del movimiento en la demarcación. A medida que se acercan las elecciones, su capacidad para unir a los diferentes sectores del partido será esencial para asegurar una postura fuerte en la contienda.