Monterrey, Nuevo León. - Diputados locales han intensificado la presión sobre el Gobierno del Estado para destrabar el estancado proyecto del Triángulo Norte, una obra crucial para mejorar la movilidad en varios municipios de la zona metropolitana de Monterrey. La finalización de este distribuidor vial se considera esencial para resolver problemas de desplazamiento y competitividad logística.
El proyecto, que comenzó el 1 de junio de 2023, presenta un avance del 65% y su conclusiva tercera fase requiere una inversión de aproximadamente 240 millones de pesos. Sin embargo, esos recursos todavía no se han transferido, lo que detiene su progreso y afecta a millones de habitantes de Escobedo, Salinas Victoria y El Carmen.
Mario Soto, coordinador de la bancada de Morena, ha instado al gobierno a dejar de lado intereses políticos y cumplir con los compromisos asumidos. Señaló la necesidad de un enfoque centrado en el bienestar de los ciudadanos de Nuevo León. Javier Caballero, diputado del PRI, también enfatizó en la importancia de la palabra empeñada por la administración estatal, cuestionando la falta de transparencia en el manejo de los recursos.
Por otro lado, Sandra Pámanes, coordinadora del grupo legislativo de Movimiento Ciudadano, mencionó que existe un conflicto en la comunicación entre el Estado y el municipio de Escobedo. Aseguró que es necesario un diálogo claro para esclarecer la situación respecto a las transferencias económicas y su uso real en el proyecto.
Los retrasos en la finalización del Triángulo Norte no solo impactan a la población general, sino que afectan también a empresas del área industrial, que enfrentan problemas logísticos y de movilidad de mercancías. La urgencia por resolver estos inconvenientes resalta en el contexto de la creciente demanda de infraestructura eficiente en la región.