Chetumal, Quintana Roo. - El Partido del Trabajo (PT) ha manifestado su inconformidad por su relegación política dentro de la coalición de la Cuarta Transformación en Quintana Roo. A pesar de su formal inclusión, sus iniciativas están siendo desestimadas en el Congreso local, lo que ha generado un sentimiento de abandono entre sus miembros.
Desde su exclusión de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, el PT ha perdido poder de negociación, quedando en un papel testimonial en la agenda legislativa. Este cambio ha sido notable, ya que Morena y el Partido Verde han consolidado una mayoría que les permite legislar sin necesidad del apoyo del PT. Esta situación ha llevado a que sus propuestas enfrenten un veto silencioso.
El diputado Hugo Alday, principal representante del PT, ha señalado que sus iniciativas no están siendo dictaminadas ni priorizadas. Esta tendencia persiste, independientemente de que las propuestas se alineen con los principios de la 4T. La falta de apoyo y la ausencia de votos han convertido al PT en un actor secundario ante el dominio de sus aliados, lo que limita su capacidad de influir en la agenda pública.
Históricamente, el PT había tenido una participación más activa en la toma de decisiones. Sin embargo, actualmente enfrenta un dilema: seguir siendo parte de una coalición que lo ignora o buscar nuevas alianzas. Una opción que se contempla es una posible unión con Movimiento Ciudadano, dado el desempeño electoral de este último en otras localidades, lo que podría revitalizar su presencia política en la región.
Mientras la Jugocopo permanezca bajo el dominio de Morena y el Verde, el PT seguirá enfrentando desafíos para recuperar su relevancia. Las decisiones sobre su futuro se tomarán en la arena política de la Ciudad de México, lo que hace incierto su camino en la próxima Legislatura.