Municipio, Estado. - Expertos proponen un mapeo de áreas con alta actividad criminal para prevenir la infiltración del crimen organizado en procesos electorales. Esta estrategia busca identificar incidentes de violencia en elecciones pasadas y actuales para crear un protocolo que fortalezca la seguridad electoral.
El estratega político Espinosa Silis enfatiza la necesidad de registrar denuncias tanto públicas como formales. Esto permitiría a las autoridades detectar amenazas y, mediante un seguimiento riguroso, anular elecciones cuando se evidencien formas de coacción electoral. La intervención interinstitucional es clave para encarecer la participación del crimen en la política.
Yair Mendoza, investigador de México Evalúa, sostiene que la violencia en zonas específicas puede ser un indicador de la intención de grupos criminales de interferir en las elecciones. Destaca que, en la actualidad, la única medida adoptada es el despliegue de la Guardia Nacional para proteger a los candidatos, una acción que no desincentiva las malas prácticas.
Las sanciones económicas actuales para partidos no parecen tener un impacto significativo, advierte Espinosa Silis. Propone en su lugar la prohibición temporal de candidaturas, lo cual podría ser un castigo más efectivo para disuadir la violación de normas electorales. Además, plantea la posibilidad de inhabilitación permanente para partidos involucrados en delitos electorales.
La articulación entre diferentes instituciones como la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, el Tribunal Electoral y la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales se revela esencial. Esta estrategia podría establecer un marco más fuerte para la protección del proceso democrático, limitando el acceso al poder de quienes no actúan de manera ética.