Ciudad de México. - El 9 de febrero, los 846 jueces y magistrados federales serán evaluados con un examen centrado en amparo, omitiendo materias clave como derecho civil y penal. Esta decisión motiva críticas sobre la idoneidad del proceso de selección judicial.
Las guías de evaluación incluyen temas como los principios del juicio de amparo y aspectos de jurisprudencia y derechos humanos. Sin embargo, se excluyen materias técnicas que antes eran esenciales para el ingreso a la carrera judicial. Los exámenes serán un mecanismo de seguimiento del desempeño, no de disciplina, según el Tribunal de Disciplina Judicial.
María Emilia Molina, exmagistrada, expresó que la facilidad del examen actual contrasta con los rigurosos criterios que debían cumplir aspirantes a oficial, donde temas fundamentales eran parte evaluativa. Criticó que algunos jueces sean evaluados en funciones que deberían ya dominar, sugiriendo que esta laxitud podría comprometer la profesionalidad del sistema judicial.
Históricamente, el proceso para acceder a la magistratura incluía múltiples etapas con evaluaciones prácticas y teóricas exhaustivas, un sistema que la exmagistrada considera necesario para garantizar la competencia en el Poder Judicial. Se destaca la presión que enfrentaban los aspirantes, incluidos los riesgos de salud mental en situaciones de tensión extrema.
A futuro, se espera que estas evaluaciones ordinarias y extraordinarias no solo contribuyan a una mejora en el desempeño de los jueces, sino que también respondan a las exigencias sociales de una justicia más robusta.