Monterrey, Nuevo León. - El fiscal general del Estado, Javier Flores, calificó de "tema añejo" su involucramiento en la disputa relacionada con la empresa Garage y Talleres. Este conflicto familiar se ha extendido durante más de tres años y ha llegado a las instancias superiores del poder en la entidad.
El caso gira en torno al control accionario de Garage y Talleres, que fue heredado a dos hermanos, Roberto y Arturo Cortez Garza, tras el fallecimiento de su padre. Aunque Arturo mantiene el 50% de la compañía, las disputas legales surgieron tras la muerte de Roberto y la asunción de su viuda, Daniela Treviño, como representante de su parte accionaria.
Flores enfatizó que cuando asumió el cargo de fiscal, se comprometió a actuar en un marco de profesionalismo y, por este motivo, se apartó del caso. "Hay mucho que hacer en la Fiscalía como para perder el tiempo", agregó, señalando que los medios debaten un asunto que corresponde a tribunales.
El conflicto escaló cuando se reveló que Treviño tiene lazos sentimentales con Filiberto de la Garza, hermano del alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza. Esta vinculación ha levantado sospechas sobre posibles influencias en los procedimientos judiciales.
El fiscal general destacó que su actuación ha sido transparente y que no se debe confundir lo personal con lo político. La disputa continuará en los tribunales, donde se espera que las partes implicadas presenten sus argumentos.