Ciudad Juárez, Chihuahua. - La gestión de Francisco Garduño al frente del Instituto Nacional de Migración (INM) ha sido objeto de controversia tras una serie de tragedias, incluida la que ocurrió en marzo de 2023. Este incidente dejó a 40 migrantes fallecidos en un centro de detención, poniendo de relieve las fallas del sistema migratorio en México.
Durante su tiempo en el INM, Garduño supervisó la detención de cerca de 2.5 millones de migrantes en un intento por controlar el flujo hacia la frontera norte. Sin embargo, su administración se vio empañada por el incendio en un centro de Ciudad Juárez, donde cientos de migrantes quedaron atrapados. Las puertas no se abrieron durante el incendio, lo que resultó en una tragedia sin precedentes.
Garduño fue vinculado a un proceso legal por ejercicio indebido del servicio público, aunque su castigo fue leve en comparación con la magnitud del desastre. La única respuesta oficial de su parte fue una disculpa pública, mientras el Estado se comprometió a indemnizar a las familias de las víctimas con fondos provenientes de los impuestos de los ciudadanos. Esta situación concuerda con las preocupaciones de muchos sobre la falta de justicia en estos casos.
La controversia se intensificó cuando, a pesar de su historial, Garduño fue nombrado recientemente director general del Centro de Formación para el Trabajo en la Secretaría de Educación Pública (SEP). Este nombramiento ha suscitado críticas de diversas organizaciones de derechos humanos, quienes cuestionan la idoneidad de su posición tras su asociación a un evento humanitario tan trágico.
Mientras tanto, la situación de los migrantes en la frontera sigue siendo crítica. Muchos enfrentan condiciones precarias y carecen de los recursos necesarios para mejorar sus vidas. La pregunta persiste: ¿quién asumirá la responsabilidad por las tragedias que se repiten en el sistema migratorio?