Morelia, Michoacán. - El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla instó a los alcaldes de Michoacán a colaborar con autoridades locales y federales para detener la instalación de máquinas tragamonedas en los municipios. Esta medida busca combatir directamente el crimen y delitos relacionados, como la extorsión.
Durante la destrucción de 803 tragamonedas-bahia-banderas/">máquinas tragamonedas, Ramírez Bedolla destacó que estos dispositivos generaban ingresos ilícitos por 9.8 millones de pesos al mes. El mandatario subrayó que muchos propietarios de negocios están obligados a instalar las máquinas y a asumir los costos generados, lo que agrava la situación delictiva en las comunidades.
“A simple vista pareciera que son máquinas de diversión, pero atrás de ellas hay varias leyes que se están violando”, comentó. Ramírez Bedolla enfatizó la importancia de aplicar el Estado de derecho para quitarle a la delincuencia organizada una fuente constante de financiamiento. En los últimos tres años, se han decomisado más de 3,300 máquinas en operativos coordinados con distintas autoridades.
El fiscal General del Estado, Carlos Torres Piña, mencionó que las máquinas destruidas provenían de operativos realizados en varios municipios importantes, incluyendo Morelia y Uruapan. Estos esfuerzos son parte de una estrategia más amplia para desarticular economías ilegales que afectan la seguridad pública.
A pesar de estos avances, Ramírez Bedolla advirtió que aún persisten las máquinas en otros tipos de establecimientos, como farmacias y tiendas de abarrotes, que se convierten en focos de crimen. “Son un riesgo latente para nuestras comunidades”, concluyó el gobernador, haciendo un llamado a la vigilancia y la acción conjunta.