Monterrey, Nuevo León. - El diputado local de Movimiento Ciudadano, Glen Villarreal, advirtió sobre el creciente desorden urbano en la zona metropolitana de Monterrey, el cual se ha convertido en un desafío significativo para el estado. La falta de regulación efectiva ha generado problemas en la planificación del desarrollo urbano.
Villarreal indicó que la expansión sin control de la mancha urbana, que ha pasado de tres millones a seis millones de habitantes en dos décadas, se ha centrado en la periferia, descuidando áreas céntricas con infraestructura adecuada. Este fenómeno ha llevado a una mayor dispersión poblacional en municipios menos desarrollados.
La dinámica actual de crecimiento ha ocasionado el desplazamiento de miles de ciudadanos a localidades como García, Zuazua y Juárez, donde la accesibilidad y la disponibilidad de servicios básicos son insuficientes. Este movimiento poblacional refleja un modelo que prioriza la expansión en detrimento del bienestar urbano central.
El legislador alertó que este desarrollo descontrolado también está causando graves problemas ambientales, invadiendo áreas naturales y amenazando la sostenibilidad del entorno. Las sierras, llanuras y humedales están siendo afectados, lo que podría tener repercusiones a largo plazo en la calidad de vida de los habitantes.
A pesar del crecimiento poblacional en la metrópoli, municipios como Monterrey y San Nicolás de los Garza han experimentado una pérdida de habitantes en los últimos años. Villarreal enfatizó la necesidad urgente de repensar la estrategia de crecimiento urbano para evitar la fragmentación y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.