Trenton, Nueva Jersey. - La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, expresó su profunda preocupación tras el tiroteo en el que agentes federales mataron a Alex Pretti, enfermero de cuidados intensivos en Minneapolis. Sherrill calificó el incidente como una tragedia y lo atribuyó a una operación imprudente de las autoridades federales que perdió el control.
Durante su declaración, la gobernadora mencionó que el fallecimiento de Pretti representa un problema mayor relacionado con la gestión de la seguridad nacional. Criticó a los agentes federales por actuar sin el entrenamiento adecuado y acusó a estas fuerzas de contribuir a la violencia y de violar la Constitución. Resaltó que Pretti, dedicado a cuidar a veteranos de guerra, no debería haber sido víctima de tales actuaciones.
La también mandataria estatal señaló que los operativos en zonas urbanas no generan una sensación de seguridad, sino que aumentan la tensión y el miedo en las comunidades. Con respecto a la situación, Sherrill hizo un llamado a aplicar sanciones legales a quienes consideró responsables de estas maniobras, enfatizando que la acción de personal enmascarado crea un ambiente hostil y genera desconfianza entre la población.
Esta declaración de Sherrill coincide con el sentimiento de otros líderes locales que han advertido sobre abusos de poder por parte de agencias como el ICE y la Patrulla Fronteriza. Mientras se llevan a cabo investigaciones sobre el tiroteo, Sherrill reafirma su compromiso con la defensa de los principios constitucionales, advirtiendo sobre la extralimitación del gobierno federal en su función de vigilancia y control.
La gobernadora anticipa que se requieren cambios significativos en las tácticas utilizadas en operaciones dentro de las ciudades para evitar que tragedias como esta se repitan en el futuro.