Phoenix, Arizona. - La actividad de ICE y HSI ha aumentado notablemente, lo que ha llevado a protestas en las calles y a un estado de alerta en varias comunidades. Operativos en Phoenix y Tucson han resultado en detenciones, lo que ha reavivado el debate sobre políticas migratorias en la región.
El 26 de enero, ICE llevó a cabo un operativo en 15 locales de Zipps Sports Grill en Phoenix, resultando en la detención de al menos 35 inmigrantes indocumentados. La intervención, que se centra en violaciones de leyes federales, ha sido parte de una extensa investigación criminal. A su vez, en Tucson, se reportaron detenciones de una familia venezolana cerca de una escuela, lo que generó indignación entre los residentes.
El hecho de que la familia detenida poseía documentación válida y parte del grupo contaba con estatus de asilo ha intensificado las críticas hacia ICE. La representante estatal Alma Hernández expresó que las acciones de elementos federales crean un ambiente de miedo y desconfianza en la comunidad, lo que afecta a los inmigrantes y sus familias.
Estas acciones se producen en un contexto de políticas migratorias restrictivas, especialmente con la finalización del Estatus de Protección Temporal para venezolanos en 2025. La incertidumbre legal ha sido un factor que complica aún más la situación para muchos inmigrantes en Estados Unidos.
Las protestas han sido convocadas por diferentes grupos, incluidos estudiantes universitarios, quienes exigen el alto de los operativos de ICE. La gobernadora Katie Hobbs ha declarado que su capacidad para detener a ICE es limitada, lo que ha llevado a un aumento en las manifestaciones. Cualquier intento de mejorar la situación local se ve obstaculizado por la tension entre las autoridades estatales y federales, dejando a Arizona en un estado de incertidumbre constante.