Mérida, Yucatán. - La política migratoria del expresidente Donald Trump ha tenido un impacto mínimo en Yucatán, con un promedio de 2.5 deportaciones mensuales desde Estados Unidos, según el Instituto para el Desarrollo de la Cultura Maya del Estado de Yucatán (Indemaya).
El director del Indemaya, José Feliciano Moo y Can, señaló que la dependencia monitorea de cerca los casos de yucatecos deportados y ofrece asistencia para su reintegración. Esto incluye orientación sobre programas de apoyo económico disponibles en el estado, facilitando el retorno productivo de los migrantes.
Recientemente, aunque han llegado vuelos con deportados a México, ninguno de ellos era originario de Yucatán. Moo y Can puntualizó que estos vuelos correspondían a otros estados. El instituto también ha colaborado con el auxilio a migrantes de entidades como Hidalgo, garantizando su apoyo en el retorno.
Cada persona yucateca que regresa del extranjero recibe asistencia para trámites administrativos y acceso a programas de emprendimiento. La propuesta del Indemaya es transformar el retorno migratorio en una oportunidad para fortalecer la economía local y evitar que se convierta solo en un cierre de ciclo.
En términos de antecedentes, los deportados en la última semana comprende a tres habitantes de Buctzotz, aunque la mayoría históricamente proviene de Peto y áreas cercanas. Comparado con otras partes de México, Yucatán mantiene una tasa de deportación relativamente baja, lo que ha evitado alarmas en la región.
Desde el área económica, Moo y Can destacó la importancia de la mano de obra migrante en Estados Unidos, así como el efecto que las redadas pueden tener en empresas dependientes de estos trabajadores. A pesar del contexto, el flujo de remesas a Yucatán se ha mantenido en crecimiento.