Ciudad de México, México. - El infarto sufrido por Andrés Manuel López Obrador coincidió con momentos críticos de su carrera política y preparativos para una gran marcha en contra de la reforma energética. El entonces excandidato presidencial enfrentaba mucha presión debido a conflictos con diversos actores políticos.
Carlos Scherer, quien acompañó a López Obrador durante años, explicó que la presión acumulada podría haber influido en su salud. En su libro publicado por editorial Planeta, Scherer recuerda que le recomendó a López Obrador contratar un seguro de gastos médicos debido a problemas similares que había enfrentado en su propia familia.
Scherer mencionó que, ante los altos costos de atención médica para enfermedades graves, sugirió obtener un seguro de gastos médicos mayores. Sin embargo, López Obrador rechazó la idea, alineándose con su política de austeridad y resistencia a los lujos en el gobierno. Previniendo una posible complicación, Scherer y la esposa de López Obrador decidieron contratar el seguro sin que él lo supiera, una medida realizada un mes antes del infarto.
El día del incidente cardiovascular, López Obrador se encontraba en las cercanías de Médica Sur, lo cual facilitó su atención médica oportuna. Esta coincidencia fue crucial para su recuperación y desvió la atención hacia la importancia de contar con seguro médico en momentos inesperados.
Ante esta experiencia, los seguidores y críticos de López Obrador reflexionan sobre la fragilidad de la salud en el ámbito político y la necesidad de asegurar recursos para situaciones adversas.