Cuajimalpa, Ciudad de México. - La juez Ana Miriam Yépez determinó que el Refugio Franciscano debe recuperar un predio de 16 hectáreas a más tardar el 30 de enero. Esta decisión pone fin temporalmente a una larga disputa legal, que había visto cambios drásticos desde diciembre, cuando se autorizó su desalojo.
El conflicto giró en torno a la gestión de la propiedad, usada para albergar y cuidar animales. La juez, tras recibir instrucciones de un juez federal que suspendió el desalojo, revocó su decisión anterior. Esto signifca un nuevo capítulo en una controversia que involucra acusaciones de maltrato animal y disputas sobre el control del terreno.
Desde el inicio del litigio, las partes han acusado a la otra parte de irregularidades. La Fundación Hagenbeck, interesada en el predio, alegó que el refugio no cumplía con las condiciones necesarias. A su vez, los responsables del Refugio argumentan que sus actividades están alineadas con el legado de su benefactor, Antonio Haghenbeck.
A medida que avanza el proceso legal, el ambiente se ha caldeado. En múltiples ocasiones, el gobierno intervino tras denuncias de maltrato dentro del refugio, lo que llevó a la reubicación de animales en condiciones consideradas inadecuadas. Las acusaciones incluyen hacinamiento y malnutrición, algo que el Refugio ha refutado, explicando que la situación se deterioró tras el desalojo.
Los próximos días serán cruciales. El Refugio Franciscano y sus defensores esperan restablecer sus operaciones, mientras que la Fundación Hagenbeck y otras partes interesadas permanecen atentas a cómo se desarrollará la situación, tanto legal como operativamente.