San José, Costa Rica. - Laura Fernández Delgado se convirtió en la nueva presidenta electa de Costa Rica tras obtener más del 48% de los votos en las elecciones presidenciales, superando a 19 rivales y logrando evitar una segunda vuelta. Esta amplia victoria representa un cambio de liderazgo en el país, continuando el legado del presidente saliente, Rodrigo Chaves.
Fernández es la candidata del partido Pueblo Soberano, quien ha prometido un gobierno centrado en el diálogo y la concordia nacional. En su primera aparición tras las elecciones, la presidenta electa tuvo un discurso marcadamente crítico hacia la oposición, a quien calificó de “obstruccionista y saboteadora”. Su partido, además, obtuvo 30 de los 57 escaños en el parlamento costarricense, consolidando su poder político.
Con 39 años, Fernández asumirá el cargo el 8 de mayo, convirtiéndose en la segunda mujer presidenta en la historia del país, tras Laura Chinchilla. A pesar de no haber tenido experiencia electoral previa, su formación en Ciencia Política y su cercanía a Chaves le han permitido establecer un perfil de confianza nacional. Su estilo de gestión se presenta como una continuación del mandato de Chaves, a quien agradeció públicamente durante la campaña.
Seguridad y control del crimen organizado son temas prioritarios en su agenda. Costa Rica ha experimentado un aumento alarmante en la violencia, con una tasa de homicidios en 2025 entre las más altas de su historia. Durante su campaña, Fernández expresó su disposición a implementar medidas drásticas, como declarar el estado de excepción en áreas conflictivas si es necesario. Estas proposiciones han levantado críticas y preocupación, en particular sobre el posible levantamiento de garantías constitucionales.
La administración de Chaves ha sido marcada por logros económicos significativos, y Fernández busca capitalizar su imagen positiva para consolidar una oferta de continuidad. Con este telón de fondo, iniciará su gobierno con desafíos en temas de seguridad e integración legislativa para implementar sus políticas.