Ciudad de México. - El gobierno de Claudia Sheinbaum está considerando reanudar el envío de petróleo a Cuba, que enfrenta una severa crisis energética afectando su transporte público y la vida diaria de los ciudadanos. Las discusiones sobre este tema se llevan a cabo en un contexto delicado de relaciones internacionales.
Funcionarios mexicanos están en contacto frecuente con sus contrapartes estadounidenses para evaluar una orden ejecutiva que podría imponer aranceles a quienes abastezcan a la isla. Aunque el gobierno mexicano suspendió anteriormente las exportaciones de combustible, la presidenta Sheinbaum destacó que la decisión fue soberana y no el resultado de presiones externas.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ha reconocido el “desabastecimiento agudo de combustible” en su país, lo que complica aún más la situación. Díaz-Canel instó a sus aliados a ser creativos frente a lo que describió como una “persecución energética” por parte de Estados Unidos.
La crisis en Cuba se intensificó tras la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro, lo que llevó a la isla a perder un proveedor clave de petróleo. Venezuela solía enviar aproximadamente 30,000 barriles diarios, frente a una demanda de 110,000 barriles. Desde la caída de este suministro, solo se ha recibido un cargamento de 86,000 barriles de México, insuficiente para satisfacer las necesidades energéticas.
Expertos, como Jorge Piñón del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, advierten que la falta de nuevos envíos de petróleo podría llevar a Cuba a una crisis grave en los próximos meses. En este contexto, la decisión de México es crucial para apoyar a Cuba sin comprometer su relación con Estados Unidos, que ha endurecido su postura a raíz de las tensiones políticas en la región.