Ciudad de México, CDMX. - México mantuvo una calificación de 27 puntos sobre 100 en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) de Transparencia Internacional en 2025. A pesar de ser un punto más que el año anterior, el país sigue alejado de los 35 puntos obtenidos en 2014 y muy por debajo de líderes como Dinamarca y Finlandia.
La evaluación refleja problemas persistentes en el ámbito de la corrupción, vinculados a actividades como el huachicol fiscal y la extorsión a empresas, además de la impunidad que rodea a numerosos casos. Con esto, México se sitúa en la posición 141 de 182 países evaluados, según Transparencia Mexicana.
Los datos revelan que el huachicol fiscal causó pérdidas de cerca de 610 mil millones de pesos en 2025, lo cual ha convocado la urgencia de fortalecer las capacidades estatales y establecer un enfoque prioritario en la protección de los recursos públicos. Este fenómeno se agrava por redes transnacionales de corrupción que desafían las estructuras gubernamentales.
El IPC evalúa la percepción de corrupción y utiliza diferentes fuentes de datos, incluyendo encuestas y conformidades institucionales. A nivel internacional, México se encuentra en el último lugar dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y penúltimo en el G20.
Aunque México presenta una evaluación peor que los principales rivales económicos como Brasil y Chile, se destaca que la situación es relativamente menos severa comparada con otros países latinoamericanos como Venezuela y Nicaragua, que tienen puntuaciones mucho más bajas. Sin embargo, el impacto de la extorsión en sectores vulnerables persiste, afectando a 16 de cada 100 empresas, especialmente micro y pequeñas.
La persistente corrupción y extorsión continua siendo un desafío para el desarrollo económico y social en el país. Se requiere un esfuerzo conjunto para abordar estas problemáticas y mejorar la percepción de los ciudadanos.