Ciudad de México. - El 22 de enero, el padre Enrique Javier Mireles Bueno fue nombrado provincial de la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús. Esta designación es parte del continuo legado de los jesuitas en México, que se remonta a su llegada en el siglo XVI.
El padre Mireles Bueno, originario de Monterrey, Nuevo León, tiene una rica trayectoria académica y pastoral. Cursó estudios de economía, filosofía y teología, y fue ordenado sacerdote en 2011. Antes de asumir el nuevo cargo, trabajó con las comunidades rarámuris en la Sierra Tarahumara, donde se enfocó en la educación y el desarrollo social.
La presencia de los jesuitas en México ha sido significativa desde su llegada al virreinato de la Nueva España en 1572. A lo largo de los siglos, han contribuido a la educación, la cultura y la espiritualidad en el país. La Compañía de Jesús fue suprimida temporalmente en 1767, pero fue restaurada por el papa Pío VII en 1814, permitiendo su regreso a México.
El padre Mireles Bueno también ha sido director del Complejo Asistencial Clínica Santa Teresita en Creel, Chihuahua. Esta institución es crucial para brindar atención médica y educativa a las comunidades indígenas, lo que refleja el compromiso de los jesuitas con el servicio social y la justicia.
Como nuevo provincial, el padre Mireles Bueno tiene la responsabilidad de guiar a la Provincia Mexicana en su misión, abordando los desafíos contemporáneos y fomentando el bienestar de las comunidades a las que sirven. Su liderazgo se anticipa como una etapa significativa para la Compañía de Jesús en el país.