Ciudad de México, México. - La reciente administración de la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha iniciado un proceso de transformación en respuesta a las críticas sobre los excesos del antiguo régimen. Se han adoptado medidas de austeridad que implican la reducción de salarios y beneficios de los ministros.
Los reportes sobre las condiciones de vida de los ministros, bajo la dirección de Norma Piña, revelan sueldos exorbitantes y una gama de privilegios que incluían acceso a vehículos de lujo, escoltas, y viajes pagados. La nueva administración del poder judicial ha respondido a esta situación estableciendo un salario que ha disminuido considerablemente, de aproximadamente 297 mil pesos a 134 mil.
Adicionalmente, se han eliminado gastos médicos excesivos y más de 59 tipos de apoyos que beneficiaban a los ministros, incluyendo servicios de mantenimiento en sus hogares y servicios personales. La sociedad ha mantenido un clamor por un sistema judicial más equitativo y accesible, evidenciando la desconexión entre las élites judiciales y la población.
Estos cambios son un paso hacia la restauración de la confianza pública en la justicia. La nueva corte busca no solo ofrecer un servicio judicial más eficiente, sino también reflejar un compromiso real con la equidad y la justicia social en México.