Ciudad de México, México. - El gobierno de Estados Unidos anunció en noviembre de 2025 una nueva estrategia nacional de seguridad que prioriza a México, considerando la violencia de cárteles, el narcotráfico y la crisis del fentanilo como factores críticos. Este enfoque sitúa a México en el centro de su política hemisférica.
La estrategia se compone de diez puntos clave relacionados con la seguridad en la región. Entre ellos está la concepción de que México representa un asunto de seguridad nacional cuando pierde control territorial ante grupos criminales transnacionales. Los cárteles mexicanos son considerados amenazas híbridas que no solo ejercen violencia, sino que también desafían la autoridad del Estado.
Adicionalmente, la estrategia contempla la frontera sur de EE. UU. y el territorio mexicano como un único espacio de seguridad operativa. Se enfatiza que la migración masiva, el narcotráfico y el tráfico de armas son factores que desestabilizan a ambos países, lo que requiere una respuesta coordinada.
Estados Unidos ha cambiado su enfoque hacia la cooperación bilateral, que ya no se considera automática. Ahora se condiciona al rendimiento y efectividad del gobierno mexicano. En caso de que este no actúe, EE. UU. se reserva el derecho de intervenir frente a amenazas transnacionales.
Finalmente, la seguridad económica y estratégica de América incluye la infraestructura clave en México. La presencia de potencias como China, Rusia e Irán en este ámbito es vista como un riesgo. Esto indica que la estabilidad de México es fundamental para la seguridad de todo el continente.