Ciudad de México, Ciudad de México. - Omar García Harfuch se ha consolidado como un pilar en la administración de Claudia Sheinbaum, resaltando por sus logros en seguridad y su creciente popularidad. Su enfoque en la cooperación interinstitucional y el fortalecimiento de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana han marcado una diferencia en la lucha contra el crimen organizado.
Bajo el liderazgo de García Harfuch, se ha visto un cambio en la estrategia de seguridad, alejándose de la política de "abrazos no balazos", y enfocándose en la desarticulación de importantes estructuras criminales. Este enfoque ha resultado en detenciones significativas de líderes de cárteles como el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación.
Las encuestas recientes indican que los mexicanos perciben a García Harfuch como uno de los funcionarios menos corruptos del gobierno federal, con un índice de percepción de corrupción del 45.8%, el más bajo entre sus colegas. Además, un 85.3% de los encuestados aprueba su desempeño como secretario en los últimos años, destacando su eficacia en reducir el promedio diario de homicidios dolosos en un 30%.
Su labor ha sido especialmente valorada por los resultados tangibles en la disminución de homicidios, posicionando a diciembre de 2025 como el mes con los índices más bajos de criminalidad en la última década. Su popularidad lo coloca como un posible contendiente para las elecciones presidenciales del 2030.
En recientes encuestas, García Harfuch ha obtenido el 37% de la intención de voto, superando a otros posibles candidatos, lo que refuerza su imagen como una figura fuerte dentro de Morena. Su futuro político parece prometedor, considerando que ya había mostrado interés en un cargo público diferente, buscando en 2023 la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.