México, Ciudad de México. - El Comité de Desapariciones Forzadas de la ONU solicitó a la Asamblea General revisar urgentemente la situación de desapariciones en el país, sugiriendo que podrían estar vinculadas a crímenes de lesa humanidad. El informe destaca patrones de ataques sistemáticos contra la población civil con la complicidad de autoridades.
Además, este es el primer uso del Artículo 34 de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, permitiendo que el caso se lleve ante la Asamblea General. El Comité enfatizó que la crisis se agrava por la participación y tolerancia de autoridades públicas en varios niveles.
Los hallazgos son alarmantes, con la localización de aproximadamente 4,500 fosas clandestinas que contienen más de 6,200 cadáveres y un considerable número de restos no identificados. Aunque se indican patrones regionales, el informe aclara que no hay evidencia de una política oficial de desapariciones. Sin embargo, los crímenes sistemáticos de grupos criminales pueden ser clasificados de esta manera.
En respuesta, el gobierno de México rechazó el informe, calificándolo de “tendencioso” y enfatizando que no tolera las desapariciones forzadas. Asegura que ha implementado reformas importantes para abordar el problema. Además, el país está abierto a cooperación internacional pero no en base a premisas que no reflejan la situación actual, reafirmando su compromiso con las víctimas.
La ONU recomendó a México recibir asistencia técnica y financiera para mejorar los mecanismos de búsqueda forense y asegurar la protección de las familias de las víctimas. Se sugiere investigar también los nexos entre funcionarios y el crimen organizado.