Mérida, Yucatán. - Dirigentes del PAN, PRI y MC advierten que la reforma electoral promovida por el gobierno federal no responde a una necesidad democrática. En cambio, consideran que es un intento de concentrar poder, debilitar a la oposición y modificar las reglas a favor del partido en el gobierno. Esta percepción genera preocupación entre los actores políticos.
Gaspar Quintal Parra, presidente estatal del PRI, afirma que la reforma es un instrumento peligroso para la democracia. Resalta que su verdadero objetivo es eliminar partidos políticos y establecer un modelo autoritario similar al de Venezuela, donde la competencia electoral es inexistente. Quintal Parra insiste en que la modificación legislativa beneficia al grupo en el poder a costa de la pluralidad.
El líder del PAN, Álvaro Cetina Puerto, defiende el sistema electoral actual, que ha permitido la alternancia en el poder, y sostiene que una reforma debería tener como fin mejorar el proceso electoral, no reducir las voces. Asegura que eliminar la representación proporcional concentraría el poder y debilitaría la democracia, generando un Congreso dominado por un solo partido.
Por su parte, la Comisión Operativa Estatal de Movimiento Ciudadano se une a las críticas, cuestionando la necesidad de cambiar las reglas electorales en un contexto donde prevalece la desconfianza en la transparencia. Argumenta que las preocupaciones sobre el financiamiento público deben abordarse sin comprometer el sistema democrático.
El debate sobre esta reforma continúa, centrándose en cómo lograr una representación más justa y evitar el control total del poder político por parte de un único régimen. Los líderes de los partidos opositores subrayan la importancia de defender la pluralidad y la legitimidad democrática en la construcción del país.