Del Nayar, Nayarit. - La reciente campaña del senador Pável Jarero ha encendido las alarmas entre los programas de Bienestar en Nayarit. La situación se desató tras un incidente en la comunidad de San Juan Peyotán, donde Jarero cuestionó la seguridad de los trabajadores que participan en los programas sociales.
Mientras la Secretaría de Bienestar se enfocaba en esclarecer el hecho, que involucró el robo de vehículos de personal médico, Jarero optó por generar desinformación. A través de sus redes sociales, amplificó rumores sobre un supuesto “secuestro” de los brigadistas, lo que provocó preocupación en la población y dentro del mismo partido Morena.
La Secretaría de Bienestar desmintió oficialmente la narrativa del senador, confirmando que el personal se encontraba a salvo en todo momento. Aclararon que el verdadero incidente consistió en el robo de dos vehículos estacionados, que, con la ayuda de la Sedena, ya se estaban recuperando. La institución también llamó a la calma, asegurando la continuidad de los apoyos.
La reacción interna en Morena ha sido negativa, pues la estrategia de Jarero va en contra de los esfuerzos de la Cuarta Transformación. La dualidad en su discurso resulta desconcertante: mientras promueve unidad, sus acciones ponen en peligro la percepción de seguridad de programas vitales para comunidades vulnerables.
Las acciones de Pável Jarero dejan claro su propósito de capitalizar cualquier incidente para posicionarse como un “defensor” de la seguridad, a costa de debilitar el trabajo de sus compañeros. Esta situación plantea un desafío significativo para los programas sociales en la región, ya que los beneficiarios podrían verse afectados.