Iguala, Guerrero. - Periodistas de Iguala frenaron una reforma al Bando de Policía y Buen Gobierno impulsada por el alcalde Erick Catalán Rendón, que buscaba sancionar las críticas hacia su administración y la de otros funcionarios. La propuesta fue considerada una amenaza directa a la libertad de expresión.
La oposición a la reforma se manifestó el 19 de enero frente a la sala de cabildos del palacio municipal. Los comunicadores expresaron su preocupación por una ley mordaza que limitaba el ejercicio del periodismo y la crítica pública. La respuesta fue contundente y movilizó a diversos sectores de la comunidad.
El aspecto más polémico de la iniciativa era la intención de modificar el artículo 234 del Bando, alegando la necesidad de preservar el “orden moral y social”. Las sanciones propuestas incluían amonestaciones, arresto administrativo y multas para quienes difundieran información considerada ofensiva.
Tras la protesta y una revisión exhaustiva, el Cabildo decidió no aprobar las modificaciones, argumentando que excedían las competencias del Bando de Policía y Buen Gobierno. Los periodistas criticaron la ambigüedad de la propuesta, que podría haber permitido sancionar publicaciones críticas sin un marco claro de regulación.
Este no es el primer incidente de tensión entre el alcalde Erick Catalán y los medios de comunicación. En 2024, la Agencia Periodística de Investigación denunció ser objeto de ataques coordinados, supuestamente promovidos por empleados municipales. La negativa a aprobar la reforma se considera un avance en la defensa de la libertad de expresión en Iguala.