Ciudad de México. - El Gobierno federal lanzó el Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026-2030, que asciende a 5.9 billones de pesos. El enfoque principal del plan será fomentar inversiones mixtas para asegurar la construcción de proyectos prometidos durante el actual sexenio.
La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, destacó que se han desarrollado nuevos esquemas de inversión que combinan recursos públicos y privados, diferenciándose de las antiguas Asociaciones Público-Privadas que, según ella, solían abusar del recurso público. Este año, la inversión pública alcanzará el 2% del PIB, pero se proyecta que la cifra aumente sustancialmente hacia 2030.
Edgar Amador, secretario de Hacienda y Crédito Público, explicó que el plan se fundamenta en los 100 compromisos establecidos por la Presidenta. Este enfoque implica un fortalecimiento del mercado interno y la capacidad local, además de articular una estrategia de crecimiento que incluye mil 500 proyectos en ocho sectores estratégicos. La inversión pública se perfila como el eje central de esta estrategia.
El director de Banobras, Jorge Alberto Mendoza Sánchez, afirmó que las inversiones mixtas permitirán un mejor control gubernamental sobre las colaboraciones con empresas privadas. Este modelo busca asegurar que el Estado mantenga la mayoría en las nuevas empresas, asegurando operaciones adecuadas y una efectiva gobernanza. Se espera que, en los próximos meses, se presenten proyectos detallados de gran relevancia.
Este plan no solo busca generar empleos y bienestar, sino también mejorar la soberanía energética y la infraestructura del país. A través de una mejor planificación y colaboración con el sector privado, el Gobierno busca revertir años de descuido en la infraestructura regional y elevar los estándares en el desarrollo económico nacional.