Ciudad de México, México. - Jesús Ramírez, actual coordinador de asesores de la Presidencia, enfrenta serios cuestionamientos sobre su labor y futuro en el gobierno de Claudia Sheinbaum. Recientemente, recibió noticias alarmantes que han elevado la inquietud en Palacio Nacional.
El primer golpe vino a través del libro de Julio Scherer, donde se le acusa de implementar un decreto presidencial que afectó el erario en al menos 27 mil millones de pesos. Esta acusación resuena con fuerza, ya que Scherer, ex consejero jurídico, ha sido un crítico abierto de Ramírez, quien había operado hasta ahora en un entorno protegido por el ex presidente Andrés Manuel López Obrador.
Además, un reportaje de Televisa reveló los negocios inmobiliarios de Alejandro Páez Varela, quien fuera parte de su equipo. La conexión con el cártel inmobiliario en el Centro Histórico expone la vulnerabilidad de Ramírez ante ataques externos y revela una estrategia de varios frentes en su contra. La tensión ha estado presente en el equipo, evidenciada por el desgaste y la presión interna a la que han sido sometidos.
Durante el último año del mandato de AMLO, la relación entre Ramírez y el presidente se deterioró, culminando en un quiebre tras la negación de una candidatura al senado. Fuentes dentro de Palacio indican que este clima de tensión ha sido insostenible, y la lealtad al ex vocero se ha puesto en duda.
Las disputas internas y la evolución del contexto político obligan a cuestionar el futuro de Ramírez en la administración actual. Su estatus como coordinador de asesores puede ser un factor que afecte a todo el gobierno de Claudia Sheinbaum, sumando un nuevo nivel de precariedad a su gestión. Los próximos días serán decisivos para el futuro de Ramírez y su papel en el gabinete.