Ciudad de México, México. - A pocos días del inicio del Mundial 2026, las autoridades de la capital han sido objeto de críticas por la tardanza en los preparativos. Muchos proyectos que deberían haberse desarrollado con tiempo se han acelerado en los últimos meses, generando cuestionamientos sobre la capacidad de gestión del gobierno.
A lo largo de los años previos al torneo, se conoció que la Ciudad de México sería una de las sedes, lo que debía haber motivado una planificación adecuada. Sin embargo, el tráfico severo, los cierres de calles y las obras apresuradas han provocado molestias en los capitalinos. Esta situación ha puesto de manifiesto una falta de anticipación en la atención de los problemas de movilidad.
Los eventos recientes han llevado a una serie de declaraciones de figuras políticas, incluyendo a Mariana Gómez del Campo, quien ha resaltado la necesidad de una infraestructura que represente la riqueza cultural del país. Destacó que, en lugar de mostrar una imagen positiva, la capital enfrenta una serie de desafíos que afectan su presentación ante el mundo.
Previo al Mundial, hubo oportunidades para resaltar aspectos favorables de la Ciudad de México, como su sistema de museos y oferta gastronómica. Sin embargo, las acciones de los últimos meses, con contratos de altos montos y obras a contrarreloj, han suscitado dudas sobre la transparencia del proceso. La urgencia parece haber primado sobre una gestión responsable.
Los preparativos del Mundial no deben ser solo una oportunidad para impresionantes cifras, sino un llamado a la reflexión sobre la necesidad de atención constante a los problemas que enfrentan los ciudadanos. Con el evento aproximándose, la Ciudad de México debe encontrar un equilibrio entre ofrecer una buena imagen y atender las necesidades diarias de su población.