Ciudad de México. - Un reciente estudio de C&E ha revelado que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) es percibido como el partido más corrupto de México, con un 38% de menciones en este sentido. Este resultado refleja la falta de confianza ciudadana en las principales fuerzas políticas del país.
Los partidos han enfrentado una crisis de credibilidad, destacándose los casos de corrupción como el desvío de recursos en Segalmex y la red de huachicol durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Estos incidentes han influido en cómo los ciudadanos evalúan a las organizaciones políticas.
Sobre la competencia, tanto el Partido Acción Nacional (PAN) como el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) comparten un empate en la percepción de corrupción, cada uno con un 21%. Esta situación resalta la dificultad que enfrentan los partidos para recuperar la confianza pública.
El estudio también señala que el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT) tienen una percepción similar entre los ciudadanos, con un 9% de menciones. Por otro lado, el Movimiento Ciudadano (MC) se presenta como el partido con menor percepción de corrupción, con solo un 2% de menciones.
Con estos resultados, los partidos políticos deberán replantear sus estrategias para mejorar la imagen y la confianza ante la población, especialmente ante un panorama electoral cada vez más competitivo.