Monterrey, Nuevo León. - El Partido Revolucionario Institucional (PRI) busca reformar la Ley de Movilidad Sostenible para evitar que los vehículos de personas positivas en pruebas de ebriedad sean llevados al corralón, siempre que un tercero con licencia pueda recoger el automóvil.
El diputado coordinador del PRI, Heriberto Treviño, argumenta que esta reforma se basa en criterios respaldados por el Poder Judicial Federal, que distinguen entre las sanciones al conductor y la retención del vehículo. La propuesta pretende minimizar los costos adicionales que enfrentan las familias por el arrastre y resguardo del automóvil.
Treviño respaldó los operativos antialcohol, destacando que contribuyen a la seguridad vial. Sin embargo, aseguró que después de cumplir con la detención de conductores ebrios, no debería haber justificación para el traslado del vehículo al corralón. "No se eliminan las sanciones por conducir bajo los efectos del alcohol, pero el traslado del vehículo es innecesario si hay un conductor responsable", declaró.
La propuesta establece que un tercero, con licencia o permiso vigente y apto para manejar, pueda hacerse cargo del vehículo. Treviño mencionó que municipios como Apodaca y San Pedro ya implementan prácticas similares, por lo que busca homologar esta medida en todo Nuevo León para proporcionar una base legal que permita medidas más equitativas y efectivas.
En la actualidad, en muchos municipios donde se llevan a cabo operativos antialcohol, el vehículo es retenido directamente en el corralón si el conductor resulta positivo en la prueba. Los costos por este servicio pueden variar entre $15,000 y $50,000 pesos, lo que representa una carga económica significativa para las familias.