Ciudad de México, México. - El oficialismo ha comenzado a calcular apoyos para impulsar la reforma electoral desde el Senado. Recientemente, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reafirmó su compromiso con la letra original de la propuesta, un tema que inquieta a sus aliados del PT y el Partido Verde Ecologista de México.
En los últimos días, el entorno presidencial ha mostrado una creciente intención de iniciar el proceso legislativo en el Senado, donde se perciben menos dificultades para obtener los votos necesarios. Desde la bancada del Partido Verde, se anunció que ya cuentan con al menos 10 de los 14 votos requeridos, afirmando que fortalecerían su apoyo a cambio de candidatos o apoyos específicos en el contexto de seguridad.
El Gobierno está consciente de la expansión del Cártel de Jalisco Nueva Generación, que ha ganado terreno a través de pactos en diversas alcaldías. Esta relación se vuelve crucial para la reforma, que la presidenta considera vital para revitalizar su administración, que ha enfrentado tensiones dentro del morenismo en las últimas semanas.
El escenario en el Senado incluye no solo a la bancada del Verde, que se muestra más alineada, sino también al PT, donde se menciona que ya hay un voto confirmado. También existe interés en los votos del Movimiento Ciudadano, que ha resentido los efectos de la violencia del cártel en su área de influencia.
Las recientes negociaciones entre el Partido Verde y la presidencia han tenido altibajos, lo que ha llevado a Manuel Velasco a distanciarse de la discusión. En este contexto, Jorge Carlos Ramírez Marín ha tomado un papel activo abogando por la defensa de la democracia en el proceso.