Ciudad de México. - Las modificaciones a la Ley de Aguas en México han impulsado un aumento significativo en la recaudación por derechos, que podría alcanzar hasta 7 mil millones de pesos. Esta medida busca cerrar las brechas que permitían a algunas grandes empresas evadir el pago correspondiente por el uso del agua.
Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México, detalló que antes era común que las compañías transferían sus concesiones entre diferentes razones sociales para esquivar sus obligaciones. Los recientes cambios legales han bloqueado estas prácticas, asegurando que ahora paguen conforme a la legislación vigente.
El incremento en la recaudación se atribuye a empresas con concesiones directas y no incluye a productores pequeños ni usuarios domésticos, quienes no pagan derechos por el agua de consumo básico. En el último año, los ingresos por este concepto crecieron en 3 mil millones de pesos, y la expectativa es que con la reforma se logre un aumento adicional que se destinará a obras de agua potable.
El 11 de diciembre se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto que introduce la nueva Ley General de Aguas, la cual refuerza el agua como un derecho humano y no como un bien comercial. Entre sus objetivos está frenar el acaparamiento, evitar la sobreexplotación de acuíferos y abordar la comercialización ilegal del recurso.
La Comisión Nacional del Agua ha confirmado que las reformas no alteran derechos ya adquiridos ni dificultan las actividades productivas. La intención es fortalecer la transparencia y la certeza jurídica, además de fomentar el diálogo con usuarios y autoridades, asegurando una gestión sostenible del agua en beneficio de la población.