Ciudad de México. - El Senado de la República inició este miércoles el debate sobre una reforma constitucional que propone la reducción de la jornada laboral en México de 48 a 40 horas semanales. La iniciativa ha generado interés y comentarios de diversos sectores laborales y políticos.
La discusión comenzó en las comisiones de Puntos Constitucionales, Estudios Legislativos y Trabajo y Previsión Social. Los partidos Morena, PT, PVEM y Movimiento Ciudadano manifestaron su apoyo al dictamen, lo que sugiere una posible aprobación rápida. Este cambio legislativo no se actualiza desde hace varias décadas, según el gobierno federal.
El proyecto estipula una reducción progresiva de la jornada laboral. Se propone un calendario que inicia en 2026, con la jornada bajando a 46 horas en 2027, a 44 en 2028, a 42 en 2029 y finalmente alcanzando las 40 horas en 2030. Además, se asegura que no se verán afectados los salarios ni las prestaciones laborales de los trabajadores.
A pesar del consenso sobre la reducción de horas, existe controversia respecto a los días de descanso. Grupos laborales han exigido que se incluyan dos días de descanso por cada cinco de trabajo. La senadora Alejandra Barrales advirtió sobre la falta de claridad en el dictamen actual, lo que podría permitir jornadas de hasta 12 horas diarias.
El dictamen debe recibir la aprobación del pleno del Senado y, tras eso, pasar a la Cámara de Diputados. Posteriormente, tendría que ser avalado por al menos 17 congresos estatales. Si todo avanza según lo previsto, transformaciones laborales significativas podrían estar en el horizonte para millones de trabajadores.