Ciudad de México, México. - La reforma que propone una jornada laboral de 40 horas se discute en el Senado, generando críticas sobre la reducción de días de descanso y el manejo de horas extras. La propuesta busca mejorar las condiciones laborales, pero suscita preocupación entre trabajadores y organizaciones.
La diputada Patricia Mercado, de Movimiento Ciudadano, cuestiona que la ley solo contemple un día de descanso, argumentando que esto derivará en un mayor desgaste para los trabajadores. Mercado subraya que múltiples horas de traslado diarias no se compensan con solo un día de descanso, exigiendo que se contemple una modificación constitucional para incluir dos días de descanso obligatorios.
Por su parte, el Frente Nacional Por Las 40 Horas también critica la propuesta, advirtiendo que la aplicación gradual de la reforma-electoral/">reforma puede llevar a altos esquemas de precariedad laboral. Señalan que el ajuste en las horas extras, que limitaría los pagos adicionales a una proporción específica, no considera la realidad de muchas empresas que ya aplican jornadas extensas.
Legisladores de Morena defienden la iniciativa bajo la premisa de que se establece una jornada de 40 horas semanales, apoyándose en el argumento de que, según la actual legislación, un solo día de descanso es suficiente. El senador Óscar Cantón Zetina enfatiza la importancia de mantener este esquema, contrario a las demandas de cambio.
Desde el ámbito empresarial, el Consejo Coordinador Empresarial sostiene que la reforma representará un aumento significativo en costos operativos. Las empresas podrían enfrentarse a un incremento de entre el 10 y el 25% en sus presupuestos, algo que afectaría especialmente a los sectores de manufactura y servicios. Esto justifica la implementación gradual de la reforma, buscando un equilibrio entre las necesidades de los trabajadores y la viabilidad empresarial.