Ciudad de México. - La presidenta Claudia Sheinbaum presentó la reforma que busca implementar una jornada laboral de 40 horas semanales en México. El Senado recibió el dictamen, que propone una reducción gradual de horas laborales hasta el año 2030.
La reforma modifica el artículo 123 de la Constitución y sugiere que, para 2026, la jornada se reducirá a 48 horas semanales, disminuyendo anualmente hasta alcanzar las 40 horas en 2030. Las prácticas laborales actuales se mantendrán, donde se requiere un día de descanso por cada seis de trabajo, generando críticas por no incluir dos días festivos obligatorios.
La iniciativa también indica que el trabajo extraordinario no deberá exceder 12 horas semanales, garantizando que el salario para horas extras sea un 200% mayor al salario ordinario. Se prohíbe también el trabajo extendido para personas menores de 18 años, buscando proteger a los trabajadores más jóvenes.
Organizaciones como el Frente Nacional por las 40 horas han convocado a una manifestación el 2 de febrero en el Senado. Argumentan que la medida es insuficiente para garantizar el derecho al descanso, y critican la gradualidad propuesta, que consideran desfavorable para la clase trabajadora y potencialmente perjudicial frente a abusos patronales.
La discusión sobre la reforma todavía está abierta. Los legisladores y la sociedad civil continúan evaluando el impacto real de estas medidas en el bienestar de los trabajadores.