Monterrey, Nuevo León. - La Regio Ruta, uno de los proyectos emblemáticos del gobierno municipal encabezado por Adrián de la Garza, ha generado cuestionamientos tras su implementación. Aunque se presentaba como una solución para mejorar la movilidad urbana, la realidad ha sido distinta, con un servicio que no atiende a la demanda esperada.
Anunciada en noviembre de 2024, la Regio Ruta prometía ser un sistema de transporte gratuito con 150 unidades en circulación. Sin embargo, la realidad actual muestra que operan entre 25 y 32 unidades, afectando la frecuencia y cobertura del servicio. Usuarios han experimentado tiempos de espera prolongados y dificultades para conectar con otros transportes.
El alto costo del proyecto también ha sido criticado. Se aprobó un presupuesto de 350 millones de pesos para el periodo 2025-2027, pero los pagos ascienden a 544 millones de pesos, generando una diferencia de 200 millones sin una expansión proporcional del servicio. Estos gastos, estimados en un promedio de tres millones diarios, plantean interrogantes sobre la gestión de recursos.
El contexto financiero del proyecto también ha suscitado dudas. Parte de los pagos se habrían realizado antes de contar con ampliaciones presupuestales aprobadas, lo que cuestiona los controles financieros del Ayuntamiento de Monterrey. La Regio Ruta no solo representa un sistema de transporte, sino un caso que reviste interés público sobre la administración local.
Las críticas no solo provienen de la ciudadanía, sino que también se relacionan con un entorno empresarial vinculado al sistema. Se ha documentado la participación de redes con experiencia en movilidad, así como operaciones en sectores diversos. La administración municipal es responsable del funcionamiento del sistema, lo que hace que los resultados estén directamente ligados a la gestión del gobierno de Adrián de la Garza.