Ciudad de México, CDMX. - La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó que ninguna autoridad puede obligar la entrega de datos biométricos para obtener una línea telefónica. Sin embargo, a partir de 2026, será obligatorio registrar la Clave Única de Registro de Población (CURP) para evitar que se suspendan los servicios móviles.
El nuevo esquema, impulsado por el gobierno de Claudia Sheinbaum, busca vincular la identidad de los usuarios a sus líneas telefónicas, garantizando así un manejo legal de la información sin requerir datos biométricos sensibles. Este cambio responde a la creciente necesidad de registrar y validar identidades en un contexto de delitos relacionados con el uso anónimo de telefonía.
La SCJN invalidó el Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (PANAUT), que proponía la recolección de datos biométricos, en 2022, considerándolo inconstitucional. Los ministros afirmaron que esta medida era desproporcionada y no aseguraba la disminución de delitos, exponiendo a los ciudadanos a riesgos adicionales, como posibles hackeos de información.
La nueva normatividad, establecida por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), plantea que el registro se realizará utilizando documentos que ya poseen los ciudadanos, como la CURP y una identificación oficial. La información será descentralizada y administrada por las compañías telefónicas, garantizando la privacidad de los usuarios.
Es crucial que los usuarios realicen este registro antes del 30 de junio de 2026, ya que, de no hacerlo, sus líneas serán bloqueadas. A partir del 1 de julio de 2026, solo se permitirá la realización de llamadas de emergencia al 911, quedando los servicios de mensajería y navegación inhabilitados. Para asegurar el registro, se deben seguir pasos sencillos a través de los canales oficiales de los proveedores de telefonía.