Ciudad de México. - La regularización de casi 3 millones de vehículos usados provenientes de Estados Unidos, permitida entre 2022 y 2025 por el Gobierno de México, ha generado alertas sobre sus consecuencias económicas, ambientales y de seguridad vial. Expertos señalan que esta medida puede tener un impacto negativo en el país.
Guillermo Rosales, presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), indicó que más del 90% de los vehículos regularizados tienen 10 años o más de antigüedad. Además, casi el 95% de ellos contaban con historial de pérdida total en Estados Unidos, lo cual agrava la situación.
Los vehículos ingresan al país sin catalizador, lo que contribuye a un aumento en la contaminación del aire. Esto, junto con sus mecánicas deterioradas, eleva el riesgo de accidentes en las carreteras, haciendo que la circulación sea más peligrosa para todos los usuarios.
Rosales recordó que el "Decreto por el que se fomenta la regularización de vehículos usados de procedencia extranjera" de octubre de 2021 a diciembre de 2025, prohibía la legalización de estos vehículos. Sin embargo, esto derivó en un esquema de corrupción, donde algunas citas en los módulos de regularización llegaron a tener un costo de hasta 25 mil pesos.
El dirigente de la AMDA subrayó que el decreto bajo la administración de Andrés Manuel López Obrador facilitó la obtención de amparos que permitieron el ingreso de estos vehículos de forma irregular, lo cual ha sido criticado por la falta de controles adecuados para garantizar la legalidad en el proceso.