Cusco, Perú. - La segunda vuelta de las elecciones presidenciales entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez dejó el resultado en suspenso, con un 52,3% para Fujimori y 47,6% para Sánchez, con el 74,2% de las actas escrutadas. Ambas campañas reconocieron un empate técnico, generando expectativa sobre el desenlace final del proceso electoral.
La jornada del domingo se desarrolló con incidentes logísticos menores en algunas zonas rurales y del exterior. El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) ha advertido sobre la lentitud del escrutinio oficial, donde, tras procesar más del 65% de las actas, Fujimori mantenía una ligera ventaja. Autoridades informaron que los resultados definitivos se darán a conocer a mediados de julio.
Sánchez, respaldado por proyecciones de encuestas que lo señalan en empate técnico, declaró que "este es el día de la recuperación de la democracia". La candidata Fujimori, por su parte, enfatizó que "serán días largos hasta conocer al ganador", haciendo un llamado a la calma mientras se espera el conteo oficial de votos.
El panorama electoral en Perú ha estado marcado por una notable inestabilidad política en los últimos años, con nueve presidentes en la última década y una creciente desconfianza en las instituciones. Las elecciones anteriores reflejan una fragmentación del voto, lo que ha intensificado la incertidumbre en el actual balotaje.
Ambos candidatos han optado por mensajes conciliadores frente al nerviosismo ciudadano, asegurando que respetarán los resultados oficiales. La cautela en sus discursos refleja la razón del ajuste ante un panorama electoral tan cerrado y nervioso mientras los ciudadanos esperan la resolución del JNE.