Lima, Perú. - Dos días tras las elecciones presidenciales, la incertidumbre crece entre los peruanos que esperan los resultados definitivos, con Keiko Fujimori y Roberto Sánchez como principales contendientes. La demora en el conteo de votos suscita preocupaciones sobre la transparencia del proceso electoral.
El conteo está avanzando, pero aún quedan por analizar más de 1.600 actas impugnadas. El resultado del voto exterior y de algunas áreas rurales podría cambiar la balanza. Actualmente, Fujimori se acerca a Sánchez, reduciendo la diferencia a solo 20,000 votos, lo que ha incrementado las tensiones en la capital.
Los seguidores de Sánchez han convocado a una concentración frente al Jurado Electoral Especial en Lima, expresando su desconfianza respecto al proceso electoral. Los analistas sugieren que el voto exterior tiende a favorecer a Fujimori, una situación que podría influir en la percepción pública y en la legitimidad de los resultados.
Votantes de ambos lados expresan opiniones sobre la situación. Sofía, una comerciante de 60 años, argumenta que las demoras en el conteo son estrategias para desestabilizar el proceso y ayudar a Fujimori. Por su parte, José Luis Maldonado, un votante de Fujimori, señala que, a pesar de las sospechas, hay que aceptar los resultados finales cuando se cuenten todos los votos.
La tensión se mantiene alta mientras las autoridades continúan el escrutinio. La situación demanda atención, y la posible intervención de ambos bandos podría dar lugar a manifestaciones y protestas en los días siguientes.