Ciudad de México. - En un reciente libro, el exconsejero jurídico Julio Scherer expone las tensiones entre él y el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero. Scherer narra cómo Gertz fue elegido para su puesto tras un ofrecimiento del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien advirtió sobre una posible persecución futura en su contra.
El exconsejero afirma que Gertz utilizó la Fiscalía General de la República (FGR) para venganzas personales, incluyendo la detención de científicos. Scherer recuerda que López Obrador le inició una advertencia sobre que, una vez fuera del gobierno, él podría enfrentarse a un ataque coordinado en su contra, lo que finalmente ocurrió.
A medida que avanzó su relato, Scherer denunció que las investigaciones lideradas por Gertz estaban motivadas por la venganza, y no por la búsqueda de justicia. Las acusaciones en su contra no se basaban en pruebas contundentes, sino en insinuaciones malintencionadas, dejándolo como un blanco fácil debido a su posición privilegiada como testigo de diversas irregularidades.
Además, Scherer reveló que Gertz llegó a acusarlo de orquestar campañas mediáticas en su contra a través de la publicación Proceso. La situación se tornó más complicada cuando Gertz le planteó una elección: tener un fiscal amigo o enemigo, lo que evidenció la ruptura de su relación.
Scherer ha dejado claro que la naturaleza de su conflicto con Gertz ha sido compleja, un entrelazado de acusaciones y estrategias de poder que han impactado la administración de justicia en el país. En su libro, se plantean interrogantes sobre la ética y el manejo de la justicia en el actual gobierno.