Ciudad de México, CDMX. - La reciente riña protagonizada por el exdiputado local Víctor Hugo Lobo Rodríguez en el Palacio de Donceles ha generado una ola de críticas dentro de Morena. La confrontación, en la que Lobo intentó impedir el regreso de su colega Gerardo González García a su curul, es considerada una "vergüenza" por figuras destacadas del partido.
El secretario de Participación Ciudadana de Morena y exlíder local, Tomás Pliego, condenó las escenas de violencia, demandando la intervención de la Comisión de Honorabilidad y Justicia. La situación surgió tras un acuerdo político que pretendía mantener a Lobo en su curul, acuerdo que fue violado cuando el diputado titular buscó asumir sus funciones.
Las acusaciones hacia Lobo no se hicieron esperar, siendo señalado por agredir a González García y por actos de violencia en el recinto legislativo. Pliego destacó que el conflicto representó un problema mayor para la 4T, subrayando que no se trató de un debate sobre transformación, sino de disputas por poder.
El Instituto Nacional de Formación Política, dirigido por Rafael Barajas, se ofreció para proporcionar capacitación a los involucrados, sugiriendo que algunos de ellos necesitan educación en ética y comportamiento. El clima convulso refleja las tensiones internas en Morena a medida que se acercan las elecciones del próximo año, donde la gobernabilidad en la alcaldía de Gustavo Madero es un tema candente.
Las repercusiones de esta riña resaltan un desafío importante para la continuidad del movimiento y la unidad del partido en un momento crítico. Con un futuro electoral incierto, las tensiones entre los miembros de Morena pueden tener efectos duraderos en su estrategia política.