Ciudad de México. - Durante los primeros dos años de la administración de Andrés Manuel López Obrador, alrededor de 6 millones de niños y bebés menores de seis años no recibieron las vacunas necesarias. A pesar de un aumento en el gasto en salud, la cantidad de dosis adquiridas fue inferior a la de administraciones anteriores.
La periodista Azucena Uresti señala que el sarampión, enfermedad que había sido oficialmente erradicada en la Región de las Américas desde 2016, presenta un preocupante repunte en México. Según datos oficiales, hasta enero, se confirmaron 7,188 casos de sarampión, con otros 2,086 en revisión en 255 municipios de todo el país.
Uresti critica la gestión de vacunas, resaltando que el retorno del sarampión no se debe a factores biológicos, sino a la falta de cumplimiento del Estado. La crisis no solo se debe a la pandemia de Covid-19; decisiones de compra y cambios en los procedimientos de vacunación bajo la premisa de austeridad afectaron la capacidad del gobierno para inmunizar a la población.
Investigaciones indican que, aunque el gobierno de AMLO gastó un 24% más en 2019 comparado con el gasto de Enrique Peña Nieto en 2018, esto no se tradujo en un incremento en la cantidad de dosis adquiridas. Los números de niños sin vacunar aumentaron dramáticamente, pasando de 575,000 en 2018 a 2.6 millones en 2019, y alcanzando 3.4 millones en 2020.
La falta de acceso a vacunas esenciales ha dejado a generaciones de niños vulnerables. Este déficit en la cobertura de vacunación puede tener consecuencias de largo plazo, incluyendo el resurgimiento de enfermedades que habían sido controladas. Los expertos advierten que estas omisiones pueden generar un costo financiero significativo para el gobierno en el futuro.