Ciudad de México. - La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que Estados Unidos no ha proporcionado pruebas de vínculos con el narcotráfico contra Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa. Subrayó que no se debe acusar sin evidencias, en un contexto de incertidumbre sobre el futuro político de Rocha Moya.
La mandataria respondió negativamente al ser cuestionada sobre la entrega de pruebas por parte de las autoridades estadounidenses. El gobernador se ha separado temporariamente de su puesto, mientras las acusaciones sugieren su posible conexión con el crimen organizado. Sheinbaum enfatizó la importancia de las evidencias antes de hacer acusaciones.
Respecto a la situación del gobernador, comentó que la legislación de Sinaloa no establece un plazo específico para que defina su situación. "Él tendrá que tomar sus propias decisiones", declaró, resaltando la falta de prisa en el proceso legal y político del mandatario estatal.
Sheinbaum también precisó que solo ha tenido una conversación con Rocha Moya desde que surgieron las acusaciones, y que le recomendó pronunciarse públicamente. Esta conversación se llevó a cabo el mismo día en que se conoció la solicitud de los Estados Unidos sobre la detención del gobernador.
El Departamento de Justicia estadounidense solicitó en abril la detención de varios funcionarios de Sinaloa, incluyendo a Rocha Moya, por su supuesta colaboración con grupos criminales. Dos acusados se han entregado a las autoridades, mientras que los demás permanecen en México para defenderse. El gobierno federal enfatiza que no procederá a detenciones sin pruebas concretas.