Ciudad de México. - La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo declaró que corresponde a la Fiscalía General de la República (FGR) procesar y valorar las pruebas relacionadas con los funcionarios de Sinaloa acusados en Estados Unidos de tener vínculos con el crimen organizado. Este pronunciamiento se realizó durante su conferencia matutina.
La postura de la mandataria se produjo tras una audiencia en Nueva York donde una jueza anunció que las agencias estadounidenses poseen evidencia considerable contra Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa. Sheinbaum afirmó que "le corresponde a la Fiscalía General de la República en su momento analizarlas", destacando la importancia del proceso judicial interno.
Mientras tanto, la Corte de Nueva York ha avanzado en los plazos judiciales, permitiendo a la fiscalía estadounidense 60 días para desglosar y organizar las pruebas recolectadas. Este análisis previo es crucial antes de que los elementos probatorios sean entregados al equipo legal de Mérida, quien prepara su defensa ante el inicio del juicio.
En un contexto de creciente tensión, Sheinbaum también instó al embajador estadounidense, Ronald Johnson, a que respete los asuntos internos de México. Esta solicitud se originó tras una declaración del diplomático, donde sugería que la pelea contra los carteles debe ser un esfuerzo conjunto y no un asunto político. La presidenta subrayó que la política interna de México es exclusivamente de competencia mexicana.
Este intercambio de declaraciones se produce en medio de acusaciones de narcotráfico contra diez funcionarios mexicanos, incluyendo al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. La mandataria hizo hincapié en la defensa de la soberanía nacional y los principios constitucionales de autodeterminación.