Chihuahua, Chihuahua. - La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, expresó el lunes que desconocía las actividades de los dos funcionarios de la embajada de Estados Unidos que fallecieron en un accidente en el noroeste del país, junto a dos funcionarios mexicanos. Sheinbaum solicitó explicaciones al embajador estadounidense y al gobierno estatal para asegurar que no hubo violaciones legales.
César Jáuregui, fiscal de Chihuahua, reveló que el ejército y su fiscalía habían trabajado previamente en desmantelar un laboratorio de drogas sintéticas en la misma región. Aclaró que los funcionarios estadounidenses fallecidos regresaban de esa operación al momento del accidente. No obstante, después de los comentarios de la presidenta, el fiscal revisó su declaración inicial y agregó detalles sobre el retorno de los oficiales.
El gabinete de Seguridad federal informó de un operativo conjunto ocurrido el fin de semana en Morelos, Chihuahua, sin aclarar si estaba relacionado con el caso de los funcionarios estadounidenses. En esa acción, se confiscó una cantidad significativa de productos utilizados para la fabricación de drogas. Sin embargo, no se detuvo a ningún sospechoso, lo que sugiere que los implicados se habían alertado y huyeron antes de la llegada de las autoridades.
La embajada de Estados Unidos mantuvo discreción sobre la identidad de los individuos fallecidos, confirmando solo su apoyo en la lucha contra los cárteles. Este trágico suceso ha reavivado el debate sobre la extensión de la cooperación de EE. UU. en México, especialmente tras presiones pasadas del anterior presidente estadounidense, Donald Trump, para lograr mejores resultados en seguridad.
La presidenta Sheinbaum reiteró que no existen operaciones conjuntas en el terreno, sino que se limita al intercambio de información en un marco legal respetuoso de la soberanía nacional. Esta aclaración se considera crucial en el contexto actual de seguridad y relaciones bilaterales.