Ciudad de México, México. - La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aclaró este lunes que no representa un riesgo para su gobierno la entrega a autoridades estadounidenses de Gerardo Mérida Sánchez y Enrique Díaz Vega. Los exfuncionarios, vinculados al gobierno de Sinaloa, son investigados por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum fue interrogada sobre la posibilidad de que Mérida y Díaz colaboren con las autoridades de EE.UU. o revelen información comprometedora. La mandataria enfatizó que la decisión de entregarse fue personal, subrayando: “Fue una decisión de ellos”. Afirmó que no hay preocupación por lo que puedan declarar en la corte estadounidense.
Gerardo Mérida y Enrique Díaz formaron parte de la administración de Rubén Rocha Moya en Sinaloa. Ambos exservidores públicos enfrentan acusaciones de colaboración con el Cártel de Sinaloa, en particular con la facción denominada “Los Chapitos”. El Departamento de Justicia de EE.UU. sigue investigando a otros funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa en este caso.
Mérida se entregó en Arizona y se declaró no culpable de los cargos relacionados con narcotráfico en una corte de Nueva York. Díaz también quedó bajo custodia de EE.UU. días después. Esta situación ha generado un ambiente de presión política sobre el gobierno sinaloense y ha reavivado las discusiones sobre el narcotráfico en la política mexicana.
Aunque Sheinbaum había mantenido una postura reservada anteriormente, su declaración de este lunes contrasta con su reciente reticencia a abordar el tema durante una gira en Yucatán. En aquel momento, el gobierno federal había insistido en que EE.UU. debía proporcionar evidencia sólida antes de que México adoptara una postura oficial sobre las acusaciones contra sus funcionarios. A medida que las investigaciones estadounidenses avanzan, se mantiene el interés en posibles nuevas entregas o acusaciones relacionadas con el gobierno de Sinaloa.