Ciudad de México, CDMX. - Organizaciones sindicales de México han solicitado a los legisladores federales que escuchen sus voces en el debate sobre la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales. Mediante un pronunciamiento público, expresaron su interés en contribuir a la discusión y mejorar las condiciones laborales del país.
Los sindicatos, que forman parte de la Mesa de Diálogo Sindical, reconocen la jornada de 40 horas como un avance importante. Sin embargo, plantean que el diseño actual del proyecto de ley podría debilitar esta reducción real del tiempo de trabajo, manteniendo un esquema de seis días de trabajo por uno de descanso. Esto genera preocupaciones sobre el cumplimiento pleno de la nueva iniciativa hasta 2030.
Señalan que la redefinición de los términos laborales, como "desarrollar actividades subordinadas", podría llevar a interpretaciones restrictivas. Este cambio podría excluir períodos de espera que son reconocidos como trabajo efectivo, facilitando así el subregistro de horas laboradas, lo que afectaría los derechos de los trabajadores.
Además, la propuesta de permitir jomadas combinadas de hasta 12 horas diarias podría normalizar largas extensiones de trabajo, en desacato del propósito de la reforma. A pesar de que se prohíbe la reducción de salarios, el incremento en el uso de horas extra podría resultar en mayores cargas fiscales y menor ingreso neto para los trabajadores.
Los sindicatos recalcan que, sin una negociación colectiva real, la prohibición de recortes salariales podría llevar a un aumento de ritmos de trabajo, afectando la salud física y mental de los trabajadores. Insisten que una reducción efectiva de la jornada debe traducirse en mayor descanso y calidad de vida, no en flexibilizaciones que prolonguen el tiempo de trabajo.
Hacen un llamado al Congreso para que se inicie un diálogo amplio y efectivo donde sus propuestas sean escuchadas, enfatizando que cualquier transformación laboral debe incluir la participación activa de quienes sostienen la economía del país.