Irapuato, Guanajuato. - La Confederación de Trabajadores de México (CTM) se prepara para una transición significativa en su dirigencia, ya que su actual líder, Carlos Aceves del Olmo, anunció que no buscará la reelección y concluirá su mandato el 23 de febrero de 2026. Esta decisión marca un cambio histórico en una organización donde los líderes han mantenido cargos vitalicios.
El anuncio de Aceves del Olmo representa un quiebre con tradiciones pasadas, abriendo la puerta a un proceso electoral que busca equilibrar la democracia interna con la unidad sindical. Firmes en sus posturas, algunos líderes ya advierten sobre la posibilidad de fracturas si la elección no se lleva a cabo bajo reglas claras. Alejandro Rangel Segovia, líder del Sindicato de Trabajadores de la Industria Metal Mecánica, enfatiza la necesidad de un proceso transparente para evitar divisiones.
Las tensiones han aumentado en los últimos meses entre diversos grupos sindicales, cada uno interesado en la dirigencia. Rangel Segovia indica que la imposición de líderes sin consenso podría llevar a la creación de sindicatos independientes y a la desintegración de la CTM. Para evitar esta ruptura, hace un llamado a establecer un padrón reconocido y a someterse a un escrutinio justo.
Roberto Palacios Pérez, dirigente de la CTM en Irapuato, destaca el legado de Aceves del Olmo y la importancia de mantener la unidad en este momento crucial. Él reafirma que el próximo XVII Congreso Nacional Ordinario, programado para el 24 de febrero, será un espacio para garantizar un proceso democrático y ordenado en la sucesión.
A medida que se acerca el congreso, la CTM se enfrenta al desafío de gestionar una transición que represente con dignidad al sector obrero. Se perfilan posibles sucesores como Gerardo Cortés, Fernando Salgado y Tereso Medina, en un panorama que promete ser decisivo para el futuro de la organización.